Criterios para elegir una buena academia de inglés

  Comienza un nuevo curso académico y, un año más, la búsqueda de academias y de centros de inglés en Madrid y en Leganés se convierte en una necesidad para muchos padres y madres.

¿Sabemos cómo elegir un buen centro? ¿Qué criterios debemos tener en consideración para saber que dejamos en buenas manos a nuestros jóvenes? No siempre es fácil elegir una buena academia de inglés máxime cuando la publicidad tiende a confudir: términos como “inglés natural”, “práctico”, “nativo” etc. acostumbran a invadir el marketing educativo. Pero, ¿siempre se cumplen?

  1. ¿Grupos reducidos o clases individuales? La enseñanza de cualquier idioma se hace junto a otras personas, es social. En niños y/o adolescentes resulta importante cultivar aspectos como el aprendizaje cooperativo y que vayan perdiendo el miedo a hablar entre ellos. Un profesor particular puede ser interesante -también más caro- para preparar objetivos puntuales y a corto plazo, pero no siempre resulta la mejor opción en edades tan tempranas. Desde luego, lo que sí es fundamental es que los grupos de aprendizaje del inglés sean reducidos (no más de 7-8 personas) para garantizar la mejor formación. Más allá de estos números, el aprendizaje del inglés se resiente.
  2. Niveles. Con este término hay que pensar en dos cuestiones. La primera, el nivel del grupo. Para ello hay que tener en cuenta otros dos factores: el primero, una notable homogeneidad lingüística de la clase y, en segundo lugar, las edades de los integrantes en la misma. Las academias en Leganés suelen agrupar a sus escolares según exámenes Cambridge. El problema es que este tipo de prueba, además de muy teóricas, admiten preparaciones de varios años, por lo que no es difícil encontrar niños de muy diferentes edades para un mismo examen. Trinity o TOEFL admiten más grados y posibilidades para conformar grupos.

En segundo lugar, ¿Qué nivel debería tener mi hijo/a al concluir sus estudios de inglés? Dependiendo de la edad, momento de matriculación, dedicación, etc., cualquier centro debería alcanzar un nivel de B2-C1, medidos con una prueba externa (B1 es el nivel “medio” que se exige en las universidades de Madrid)

3. Método. Aspecto muy importante. La enseñanza ha evolucionado mucho, de modo que existen posibilidades variadas y a buen precio en Madrid y en Leganés para salir de la típica clase “de libro”. Es esencial que los niño/as se acostumbren a trabajar por proyectos, con un impacto real de su formación en el entorno. Clases monótonas, sujetas a explicaciones gramaticales descontextualizadas, no suelen tener los resultados esperados, en todos los sentidos. Hay que exigir que el curso no se convierta “sólo” en una preparación para las pruebas de Cambridge, Trinity, TOEFL, etc. ya que, por su dificultad, pueden estresar, agobiar y desmotivar a los estudiantes. No olvidemos que la formación en otro idioma forma parte de las clases extraescolares, que tienen que buscar aprendizaje de un modo ameno y divertido. La metodología de Learn & Enjoy tiene muy encuenta este aspecto, sin perder de vista la preparación para exámenes oficiales y refuerzo escolar, incluido en el precio y fuera del horario de clase. Requiera información al respecto, sin admitir como respuesta válida lugares comunes del tipo “aquí se enseña un inglés hablado”, “natural”, “entretenido”, sin que les digan qué materiales usan, estructura de las clases, métodos de seguimiento y evaluación, etc. Y, por principio, desconfíen de cualquier academia que obligue a la adquisición de un libro de texto ya que la inercia será convertirlo en el protagonista de la clase. Además, algunos centros se lucran con este apartado.

4. ¿Profesor nativo o bilingüe? En España, también en Madrid y en Leganés, se tiende a pensar que un profesor de inglés “nativo” es siempre mejor que un profesor titulado. No siempre es así, ya que el dominio del idioma no implica necesariamente capacidad para enseñarlo. Lo idóneo sería un profesor nativo -inglés o norteamericano- con formación docente en magisterio, filología, etc., y que además supiese hablar español para mejorar las zonas de desarrollo próximo, claves en los mecanismos de enseñanza-aprendizaje. Dado que es muy díficil -y caro- encontrar este perfil, es recomendable buscar una solución intermedia. Los materiales disponibles y las nuevas tecnologías permiten trabajar los “listening” y la pronunciación por profesionales que también sepan enseñar. Por supuesto, cuando hablamos de profesionales hay que preguntar por su formación -licenciados y graduados en filología inglésa- y experiencia laboral junto a sus estancias en el extranjero.

¿QUÉ PREGUNTAR PARA SABER SI ESTAMOS ANTE UN BUEN CENTRO DE IDIOMAS?

  1. ¿Cuál es el tamaño de los grupos? (máximo, 7-8 alumnos)
  2. ¿Qué libro de texto o materiales utilizan? (Precaución si sólo es un libro de texto)
  3. ¿Cómo se trabaja en clase? (Hay que exigir respuestas concisas, no indefinidas u obviedades. Es decir, qué tiempo se dedica a destrezas, juegos, proyectos, a qué objetivos responden, etc.).
  4. ¿Cuántos niveles o grupos tiene la academia? (desconfiar si responden a grupos según Cambridge -Starters, Movers, Flyers, KET, PET, First-) ya que son muy amplios y, por extensión, heterogéneos).
  5. Formación y experiencia del profesorado
  6. ¿Cómo se realiza la evaluación y seguimiento de los alumnos? (Desconfiar si se basan en examen ya que las clases se pueden orientar a este objetivo, de modo que el curso se convierta en un curso escolar más).
  7. ¿Cómo se realiza la preparación para exámenes Cambridge, Trinity, TOELF, etc? (Desconfiar si se realiza dentro del horario lectivo)

Con estas preguntas es más fácil elegir.

La formación en inglés, especialmente el speaking, es básica en nuestro siglo XXI. Alcanzar un nivel muy alto sin necesidad de realizar cursos académicos en el extranjero es posible si se elige una buena academia, en Leganés o en Madrid. Teniendo en cuenta estos aspectos es más fácil elegir un buen centro.

Posted in: